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Osvaldo Pastén

Osvaldo Pastén, nuevo director de APTA: “La clave no es mostrar tecnologías, es mostrar oportunidades de negocio”

El profesional y empresario de la región de Antofagasta, que se sumó recientemente al Directorio del Hub de Transferencia Tecnológica, muestra su visión para conectar la innovación chilena con inversionistas y potenciar el desarrollo de nuestro país desde una mirada estratégica.

 

Osvaldo Pastén, quien actualmente es gerente general de Inmobiliaria Inproyect -empresa de la cuál es fundador y accionista-, de Herco Mining, presidente del Directorio de Inversiones Norte Uno y primer vicepresidente de la Asociación de Industriales de Antofagasta; suma entre sus logros importantes negocios que lo han hecho reconocido como uno de los principales impulsores del desarrollo económico y posicionamiento de la Región en el mundo.

El periodista de la UCN y empresario, que se sumó como miembro del directorio de APTA asumiendo el papel de representante de la industria, relata cuáles son sus motivaciones y la mirada que busca entregar a la corporación encargada de transferir tecnologías al mercado global.

 

¿Desde qué ámbitos deseas aportar en tu nuevo rol de director de APTA?

Lo primero es trabajar la innovación tecnológica considerando la base productiva real de Chile. En el caso de la Región de Antofagasta; más del 90% de las empresas son gestoras de servicios con potencial exportador para la minería, por lo que me gustaría potenciar la implementación de estos servicios, mejorando la calidad de los distintos proveedores.

Hay que inducir el conocimiento de esta base productiva por parte de las Universidades, conectando los centros productivos de cada región con estas instituciones. ¿Y cómo lo hacemos? Debiéramos prestar atención en cómo mejoramos, somos más eficientes e innovamos en procesos logísticos para que la prestación de servicios sea más rápida y menos costosa.

Por ende, lo primero es sensibilizar a las Universidades de que existe una base productiva en Chile muy interesante y la exportación de servicios debería ser el camino; especialmente desde las Pymes especialistas en minería. Este trabajo debe ser un estilo de las empresas especialistas de la región de Antofagasta.

¿Qué crees que debiéramos hacer para atraer inversión que apunte al desarrollo de negocios tecnológicos?

He hecho distintas charlas en el extranjero y muestro la ruta de cómo hacer negocios en Chile. Yo creo que para atraer inversionistas hay que proponerles negocios, no solamente mostrarles el potencial técnico de algo. Ahí hay un espacio para trabajar y yo tengo un método para eso. El mundo está lleno de tecnología y la pregunta es cómo seduces tú y que ofertas generas para que un tipo te elija a ti y no a otro. El foco es presentar estas oportunidades de negocio, porque la tecnología en sí es un medio y Chile posee una tremenda institucionalidad y seguridad que invita a hacer negocios.

Por ejemplo, me tocó exponer en Bauma, una feria internacional de construcción que abrió toda un área de minería. Partí diciendo que Chile se vende en el mundo por el impacto que tiene en la minería, en el producto interno bruto, en la generación de empleo, en el potencial de exportación, y les digo que Chile está estable y conectado con el mundo. Con ello, les doy datos de cómo se va moviendo el tema y les hablo de Antofagasta y de la forma de hacer negocios. Planteo que solamente la Región de Antofagasta produce el 16% del cobre mundial y que no sólo somos relevantes en cobre si no que en molibdeno, litio, plata y oro. Y les muestro un mapa de lo que es Antofagasta, que es quizás el mejor lugar para hacer negocios; presentando cuáles son los jugadores, en donde hay grandes jugadores globales.

Posteriormente, les muestro cuáles son los desafíos que tiene nuestra industria. Y ahí es que quiero mostrar que hay que hacer ingeniería inversa, mostrar a los inversionistas las potencialidades que tiene este país para que puedan invertir no solamente en tecnología, si no invertir en negocios con componentes tecnológicos; que no se venda cualquier tecnología, sino que aquellas que aporten valor y que nos hagan diferentes y únicos.

Así, se va generando la conversación de negocio, para que se cree tecnología para ser más competitivo. Les voy mostrando oportunidades, a dónde están los espacios concretos para hacer negocios en la minería. En los motores, en las bombas, en las correas transportadoras, etc. Reducción de costos, temas ambientales y aumentar la productividad, generar procesos de automatización y telecontrol y tener estándares altos en seguridad; mostrando distintos aspectos para que los inversionistas puedan conversar. Desde ahí, les muestro el roadmap de la cultura chilena: en primer lugar, la generación de redes, ir a investigar qué es lo que requieren, después descubrir lo que el cliente necesita, desarrollar el modelo de negocio, de operación e identificar quien toma la decisión. Voy a lo concreto.

¿Cuál es tu diagnóstico respecto de cuánto nos falta para avanzar en esta materia?

Yo diría que hemos ido avanzando, no hay que desconocer eso. Esto tiene distintas dimensiones, no hay una sola. Hay una dimensión de gobernanza, otra de carácter más técnica y otra dimensión de diseño. En el año 2005 desarrollé un proyecto, llamado Chile país de Diseño, en donde quisimos poner en la agenda como mejoramos el diseño de algunos productos y servicios. A pesar de que el negocio no prosperó, logramos presentar el diseño chileno con el mundo. Hay ahí un espacio en el que debemos mejorar.

El tema de fondo es entender la conversación que Chile debe tener en el mundo, a lo que llamo el entendimiento del negocio. Tiene que haber políticas públicas enlazadas con el estado deseado de lo que queremos para el país. Es una conversación que yo creo que debiéramos instalar.

¿Y cuál es el entendimiento que tiene Chile? ¿Qué pasa con las universidades? ¿Qué pasa con los emprendedores? ¿Qué pasa con los gremios? Lo que están haciendo ahí instituciones como la AIA, de meterse en temas como el pago a 30 días, de cómo entender el desarrollo de proveedores, de cómo compartir esa experiencia en otras industrias. Eso es lo que yo miraría, como una conversación distinta.