NovedadesNoticias

CBB avanza en la búsqueda de un socio estratégico para escalar sus tecnologías

La startup ganadora de APTA Builder, dedicada al desarrollo de productos biofarmacéuticos para salud humana y animal, ha recibido en lo que va del año, reconocimientos de diversas instituciones internacionales, entre ellas, Inria Chile, Cámara Franco Chilena para el Comercio y la Industria, Business France y ProChile por su innovación Cebitropin.

En 2012, dos académicos de la Universidad de Concepción crearon el Centro de Biotecnología y Biomedicina (CBB), una startup biotech enfocada en el desarrollo de productos biofarmacéuticos para salud humana y animal, que entre sus soluciones cuenta con una potencial vacuna para el virus Hanta y un gel de uso tópico para promover la regeneración de tejido en úlceras de pie diabético.

 

Cebitropin, es otra de sus tecnologías, reconocida por diferentes organizaciones nacionales e internacionales, dado el impacto que podría tener en la industria ganadera a nivel mundial, sobre todo en países como Brasil y Estados Unidos, así como también en la Unión Europea. Esto porque se trata de un producto hormonal utilizado en la Reproducción Asistida en Ganado, el cual permite mejorar la eficiencia del proceso, es libre de contaminantes y se usa principalmente en bovinos, pero también podría aplicarse en ovejas y cabras.

 

En enero de 2021, la innovación fue una de las cinco ganadoras del programa de emprendimiento APTA Builder, impulsado por hub APTA, que buscó promover y participar activamente en la creación y desarrollo de empresas de base científica-tecnológica #MadeInChile. “En Builder trabajamos en un plan 2021 para llegar al mercado con Cebitropin. Hemos ido avanzando en algunos de esos objetivos, por ejemplo, establecimos el desafío de incorporar un Advisor a la empresa, con expertise en asuntos regulatorios y durante este tiempo estuvimos analizando opciones, por lo que ya tenemos un muy buen candidato de Estados Unidos, quien no solo es doctor en medicina veterinaria y farmacología, sino que además trabajó por años en temas regulatorios para grandes firmas farmacéuticas de salud animal. Hay cosas en las que no puedes apoyarte solo en la teoría, sino que es necesaria la experiencia de quienes ya han recorrido ese camino, esto se conecta mucho con lo que espera un inversionista del equipo emprendedor el día de mañana. Además, durante el tiempo trabajando con Hub APTA iniciamos conversaciones con la empresa Dechra, una de las mayores farmacéuticas del rubro veterinario y actualmente, estamos explorando otras opciones en Alemania, Reino Unido y Francia a través de organizaciones que dan apoyo en la búsqueda de potenciales partners”, destacó Matías Jiménez, gerente de Desarrollo de Negocios de CBB.

 

En lo que va del año, no solo han sido distinguidos por APTA, sino también por Inria Chile, la Cámara Franco Chilena para el Comercio y la Industria, Business France y ProChile, reconocimientos que Jiménez valoró significativamente. “Siempre se aprecian los aportes financieros, sobre todo en la industria Biotech, en la que todo se traduce en altos costos, pero yo siempre he creído que además hay otro eje en el que se necesita avanzar en paralelo, que es obtener respaldo de líderes de opinión, profesionales e instituciones que, cuando te reconocen, te dan un soporte intangible que se refleja en validación frente a toda la industria y el ecosistema, lo cual es muy importante para tener éxito en los siguientes pasos, sobre todo para el levantamiento de inversión, que es uno de los grandes desafíos que tenemos para este 2021”, comentó.

 

Biotech en Chile

 

En los últimos 5 años, la industria biotech ha experimentado un potente crecimiento en Chile y el mundo, lo que se puede explicar, según Jiménez, porque tanto el público general como las empresas, han comenzado a darse cuenta del amplio campo de aplicación que tiene la biotecnología y que se proyecta como uno de los sectores más prometedores del futuro.

 

El mundo del Venture Capital también está atento a las innovaciones que están ocurriendo en este campo. “En Chile, estamos un poco al debe con el apoyo a las startups biotech, quizás es porque la innovación biofarmacéutica requiere montos de inversión muy elevados y el retorno es a largo plazo. Por ejemplo, la primera de tres fases de ensayos clínicos en humanos puede costar USD 1 millón o más y eso, sin duda, para el inversionista conlleva un mayor riesgo”, señaló. En este sentido, recalcó que un inversionista no debiera pensar en que está apostando en un solo producto, sino más bien que está invirtiendo en una empresa que posee una cartera de diversos productos y el potencial de desarrollar muchos más.

 

El Gerente de Desarrollo de Negocios de CBB manifestó que sus expectativas están en que se establezca una alianza estratégica, que les permita recibir apoyo, por ejemplo, en los ámbitos regulatorios, de ensayos clínicos, pruebas de campo o comercialización de biológicos. Aclaró que difícilmente alguien puede negar el buen nivel de profesionales en el área científica que posee Chile y que los desafíos pasan por proveer de lo necesario para que el ecosistema biotech se desarrolle, haya más empresas de base científico-tecnológica y que los profesionales con buenas ideas cuenten con las herramientas para crecer.

 

“En Chile somos muy buenos en las primeras etapas de la cadena de desarrollo biofarmacéutico, tenemos excelentes capacidades para realizar estudios preclínicos, además hay apoyo disponible de incubadoras, fondos públicos para I+D, etc., pero después vienen fases en las que se hace muy difícil avanzar, aun teniendo un prototipo, ya que todas las etapas desde el escalamiento GMP en adelante requieren una alta inversión e idealmente, contar con asesorías de alguien que haya trabajado en manufactura farmacéutica, que tenga el know-how de cómo continuar avanzando hacia el mercado y también de detectar si la tecnología va por buen camino o no. Ese conocimiento y apoyo es súper valioso, porque si vas a fallar, mientras antes lo hagas mejor. El desarrollo completo de un fármaco puede tomar de 10 a 15 años y nadie quiere estar 10 años de su vida dedicado a algo, para recién enterarse en el año 9 que no es viable”, enfatizó.

 

Además, Jiménez afirmó que Chile requiere de una masa crítica de emprendedores con casos de éxito en desarrollo de productos biofarmacéuticos, que hayan conseguido levantar inversión y transformarse en una empresa con productos comercializables, dado que ello impulsa a otros a atreverse, confiando en que también lo pueden lograr y que en su ecosistema local existen todas las herramientas para cubrir la cadena de desarrollo, de principio a fin. “En países desarrollados eso se logra porque existen sólidas redes de apoyo, que ayudan al emprendedor biotech a acelerar su camino al mercado o a alcanzar rápidamente una etapa en la que pueden transferir las tecnologías”, explicó.

 

En este momento, la empresa está en una etapa crucial, porque el siguiente paso con Cebitropin, que es su “punta de lanza”, es establecer una alianza estratégica internacional y levantar inversión, lo que le permitirá obtener el registro comercial. De hacerlo, Jiménez está seguro que CBB tendrá éxito con la llegada de su producto al mercado.

Suscríbete a nuestro briefing

Al enviar tus datos, aceptas nuestros términos y condiciones para recibir nuestros contenido.